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Estrategias con LEAPS: opciones a largo plazo y por qué tu largo plazo también vence

Estrategias con LEAPS: opciones a largo plazo y por qué tu largo plazo también vence

A Rubén el argumento le pareció irrebatible, y hay que reconocer que lo es casi del todo. Quería 100 acciones de una empresa que cotizaba a $100.00. Eso son $10,000. Pero podía comprar, en lugar de eso, una call LEAPS a dos años con strike $70 por $3,487.64: un tercio del dinero, prácticamente la misma exposición (delta 0.86) y dos años enteros para tener razón.

Mismo caballo, un tercio del billete. Con los $6,512 que le sobraban podía comprar otra cosa, o dejarlos tranquilos ganando intereses. Le habían vendido los LEAPS como «acciones con descuento», y sobre el papel encajaba.

Dos años después la acción cotizaba a $100.00. Exactamente donde empezó. El accionista que compró las 100 acciones tenía $10,000 y había cobrado $300 en dividendos por el camino. Rubén tenía un contrato que valía $3,000 — había pagado $3,487.64 por él. Perdió $488 en una acción que no se movió ni un centavo.

Y esa es la pregunta que casi nadie hace bien: si la acción acabó donde empezó y mi opción tenía delta 0.86, ¿de dónde salen esos $488? No es una comisión oculta ni una trampa del bróker. Es un precio que se puede descomponer, partida por partida — y cuando lo haces, descubres que estabas comprando tres cosas a la vez, y que solo sabías que querías una.

Esta es la guía que nos habría gustado leer antes de comprar el primer LEAPS: qué es exactamente, la contabilidad completa de lo que pagas, la put que llevas dentro sin haberla pedido, por qué «largo plazo» y «LEAPS» no significan lo mismo… y para qué sirve de verdad esta herramienta, que sí sirve.

#Qué es un LEAPS (y qué no)

LEAPS son las siglas de Long-term Equity AnticiPation Securities, un nombre pomposo para algo muy simple: una opción con más de un año hasta el vencimiento. Las introdujo la Cboe en 1990 y suelen vencer en enero, con horizontes que llegan hasta unos tres años.

Y aquí conviene desactivar el primer malentendido, porque es el que sostiene medio marketing del producto:

Un LEAPS no es un instrumento distinto. Es una opción normal y corriente, con las mismas griegas, la misma mecánica y las mismas reglas de asignación. Lo único que tiene de especial es el calendario. Todo lo que sabes de opciones sigue aplicando — incluido lo que no te gusta.

Lo que sí cambia con el plazo es el peso relativo de cada griega, y eso sí importa:

  • Theta baja por día. Una opción a dos años pierde céntimos diarios; una semanal ATM pierde a puñados. Esto es lo que enamora — y es verdad.
  • Vega altísima. Es la contrapartida que nadie menciona. Cuanto más tiempo queda, más sensible es el precio a la volatilidad implícita. Tu LEAPS puede perder dinero con la acción quieta, solo porque la IV baje.
  • Gamma baja. La delta se mueve despacio. Es una posición estable, no un petardo.
  • Delta ajustable vía strike: cuanto más dentro del dinero, más se parece a la acción.

#La promesa: sustituir acciones por opciones

Comparación de capital: 100 acciones cuestan $10,000 mientras un LEAPS con delta 0.86 cuesta $3,487.64 y libera dos tercios del dinero

Supuestos de este ejemplo

  • 1 contrato estándar = 100 acciones (multiplicador 100).
  • Las primas se citan por acción; se multiplican por 100 una sola vez para pasar a dólares por contrato.
  • Crédito = dinero que entra; débito = dinero que sale. El P&L es al vencimiento, salvo que se diga lo contrario.
  • Sin comisiones, tasas, deslizamiento ni impuestos. En la vida real restan, y en estructuras de varias patas restan varias veces.
  • Opciones de estilo americano: la asignación anticipada puede alterar el resultado antes del vencimiento, sobre todo en calls cortas cerca de un ex-dividendo.

La estrategia estrella se llama stock replacement (sustitución de acciones) y consiste en comprar una call LEAPS muy dentro del dinero —delta 0.80-0.90— en lugar de las acciones. Estos son los strikes reales de nuestro ejemplo, con la acción a $100.00, dos años y una IV del 28 %:

StrikePrecioDeltaValor intrínsecoValor extrínsecoBreakeven
$60$42.670.92$40.00$2.67$102.67 (+2.7 %)
$70$34.880.86$30.00$4.88$104.88 (+4.9 %)
$80$28.010.79$20.00$8.01$108.01 (+8.0 %)
$90$22.170.70$10.00$12.17$112.17 (+12.2 %)
$100 (ATM)$17.340.61$0.00$17.34$117.34 (+17.3 %)

Fíjate en la columna del extrínseco, porque es la única que estás pagando de verdad: el intrínseco no es un coste, es dinero que ya está ahí. Cuanto más dentro del dinero vas, menos aire compras. Por eso la regla de la sustitución de acciones dice deep in the money: el strike $70 paga $4.88 de extrínseco; el ATM paga $17.34, casi cuatro veces más, y necesita un +17.3 % solo para empatar.

Con el strike $70, el trato de Rubén queda así:

  • Coste: $3,487.64 frente a $10,000. Un 34.9 % del capital.
  • Exposición: delta 0.86 → se mueve como 86 acciones.
  • Libera: $6,512.36 para otra cosa.
  • Riesgo máximo: $3,487.64, y ni un dólar más. El accionista puede perder $10,000.
  • Breakeven a dos años: $104.88. La acción tiene que subir un 4.9 % en dos años solo para empatar.

Ese último punto ya debería incomodar. Pero para saber si el trato es bueno hay que hacer la contabilidad completa — y casi nadie la hace.

#La contabilidad completa: $10,000 contra $10,000

Aquí está el error que arruina el 90 % de las comparaciones que vas a leer sobre LEAPS: comparan $3,487 en opciones contra $10,000 en acciones y celebran que la opción rinde más en porcentaje. Claro que rinde más: está apalancada. Es como cronometrar un coche contra una bicicleta y concluir que el coche es más eficiente.

La comparación honesta es mismo capital, misma exposición. Rubén no quema $6,512: los deja en letras del Tesoro al 4 %, que en dos años le rentan $531. Así que enfrentamos:

  • Opción A: 100 acciones ($10,000) + $300 de dividendos en dos años.
  • Opción B: 1 LEAPS ($3,487.64) + $6,512.36 en liquidez → $531 de intereses.
La acción a 2 añosA) 100 acciones + dividendosB) 1 LEAPS + liquidezDiferencia
$60 (−40 %)−$3,700−$2,956+$744
$70 (−30 %)−$2,700−$2,956−$256
$80 (−20 %)−$1,700−$1,956−$256
$100 (0 %)+$300+$44−$256
$120 (+20 %)+$2,300+$2,044−$256
$150 (+50 %)+$5,300+$5,044−$256

Mira la última columna un momento, porque tiene algo rarísimo: la diferencia es exactamente −$256. Siempre. A $80, a $100, a $150. No importa dónde acabe la acción: el LEAPS cuesta $256 fijos más que tener las acciones.

Y de repente, en la primera fila, se rompe: a $60 el LEAPS va $744 mejor.

Eso no es una casualidad ni un artefacto de la hoja de cálculo. Es la firma inconfundible de un seguro: pagas una cuota fija todo el tiempo, y un día la cobras.

#La put que llevas dentro sin saberlo

Descomposición del valor extrínseco de un LEAPS en financiación, dividendos no cobrados y la put embebida por paridad put-call

Lo que Rubén compró no era «una acción barata». La relación se llama paridad put-call, es una identidad matemática —no una teoría, no una aproximación— y dice esto:

Una call comprada = la acción + una put del mismo strikela financiación.

Comprar la call LEAPS strike $70 es idéntico, hasta el último centavo, a comprar las acciones a crédito y contratar una put con strike $70. No es parecido: es lo mismo. Y eso significa que Rubén estaba comprando una póliza de seguro quisiera o no, y pagándola quisiera o no.

Su extrínseco de $4.88 se descompone así, y cada partida se puede calcular:

ConceptoImporteQué es en realidad
Financiación implícita+$5.38No desembolsas los $70 del strike hasta dentro de 2 años. Ese aplazamiento tiene un precio: es el interés que el vendedor te cobra por prestarte el dinero.
Dividendos no cobrados−$2.96Como no eres accionista, no los cobras. Eso abarata la call: te lo descuentan del precio.
La put embebida (strike $70)+$2.45El seguro. Por debajo de $70 tu pérdida se detiene. Esto es lo que compras sin saberlo.
Total extrínseco$4.88El «aire» de la opción, explicado al céntimo

Ahí está la respuesta a la pregunta del principio. Los $488 que Rubén perdió con la acción quieta no se los comió una comisión oculta: $245 fueron la prima de una put a dos años que le protegía por debajo de $70, y el resto, el coste neto de financiar $70 durante dos años menos los dividendos que le descontaron.

Esto reordena por completo el debate. La pregunta deja de ser «¿por qué el LEAPS es más caro que la acción?» y pasa a ser mucho más útil:

¿Quiero pagar $245 por una put a dos años con strike $70?

Si tu respuesta es sí —porque temes un desplome y quieres el suelo—, el LEAPS es un producto excelente y probablemente barato: te da el seguro empaquetado, sin gestionar nada, sin renovar nada cada mes. De hecho evita el problema que destroza las coberturas mensuales, y que contamos con datos en cuánto cuesta cubrir una cartera con puts: aquí la franquicia no se reinicia doce veces. La protección cubre los dos años enteros, de una pieza.

Si tu respuesta es no —porque piensas mantener la acción veinte años y una caída del 30 % te da igual—, entonces estás pagando $245 por un seguro que no quieres, y las acciones son mejores. Sin más.

#La verdad incómoda: tu largo plazo también vence

Una acción cae y se recupera cuatro años después: el accionista recupera su dinero mientras el LEAPS ya venció sin valor en el año dos

Y ahora el problema serio. El que no está en la tabla, el que no arregla ningún strike y el que hace que la frase «los LEAPS son para invertir a largo plazo» sea, sencillamente, falsa.

Imagina el escenario más normal del mundo — no un cisne negro, un martes cualquiera de la historia bursátil. La acción de Rubén cae a $70 a los 18 meses porque el sector entra en un mal ciclo. Y luego, como pasa casi siempre, se recupera: llega a $115 en el año cuatro.

Año 4, la acción en $115Resultado
El accionistaSigue teniendo sus 100 acciones. +$1,500 (+15 %), más cuatro años de dividendos. Pasó un mal rato y ya está.
Rubén (LEAPS a 2 años)Su contrato venció en el mes 24 con la acción en $70. −$3,487.64. El 100 %. No estaba ahí para ver la recuperación.

Los dos tenían exactamente la misma tesis, y los dos tenían razón. La acción hizo lo que ambos esperaban. Uno cobró y el otro no, y la única diferencia entre ellos es que uno tenía fecha de caducidad.

Una acción es una apuesta sobre qué va a pasar. Un LEAPS es una apuesta sobre qué va a pasar y cuándo. La segunda es mucho más difícil, y el «cuándo» es justo la parte que ningún análisis fundamental te da.

Ahí está la trampa del nombre. Long-term Equity AnticiPation Securities suena a inversión a largo plazo, y el marketing se apoya en eso con entusiasmo. Pero el largo plazo de verdad —el de comprar buenas empresas y esperar— funciona precisamente porque no tiene fecha límite. Su superpoder es poder esperar indefinidamente a que el mercado entre en razón. Un LEAPS renuncia a ese superpoder a cambio de apalancamiento. Es una operación perfectamente legítima, pero es lo contrario de invertir a largo plazo: es una apuesta apalancada con cuenta atrás.

Y hay un segundo cuchillo, más silencioso: la vega. Un LEAPS a dos años es un instrumento enormemente sensible a la volatilidad implícita. Si compras cuando la IV está por las nubes —justo después de un susto, que es exactamente cuando la gente se anima a comprar calls largas— y la IV se normaliza, pierdes dinero con la acción quieta y con el reloj todavía a tu favor. Compraste barato en delta y carísimo en vega, y en un LEAPS la vega es la griega grande.

#Entonces, ¿para qué sirve un LEAPS?

Después de todo esto podría parecer que un LEAPS nunca merece la pena. No es así en absoluto: hay cuatro usos legítimos, y en todos, el LEAPS es la mejor herramienta disponible.

1. Apalancamiento con riesgo definido. Este es el uso real, y hay que decirlo sin eufemismos: un LEAPS es apalancamiento. Si en vez de comparar «1 LEAPS + liquidez» comparamos los $10,000 enteros en LEAPS (2.87 contratos), el cuadro cambia por completo:

La acción a 2 años$10,000 en acciones$10,000 en LEAPS (2.87 contratos)
$70 (−30 %)−$2,700 (−27 %)−$10,000 (−100 %)
$100 (0 %)+$300 (+3 %)−$1,398 (−14 %)
$115 (+15 %)+$1,800 (+18 %)+$2,903 (+29 %)
$130 (+30 %)+$3,300 (+33 %)+$7,204 (+72 %)
$150 (+50 %)+$5,300 (+53 %)+$12,938 (+129 %)

Eso es un LEAPS, sin adornos: multiplica por 2.4 tus subidas y te lleva al −100 % en un escenario (−30 %) del que un accionista se recupera desayunando. Comparado con un préstamo de margen, tiene dos ventajas serias: no te pueden hacer una llamada de margen y tu pérdida está definida desde el primer segundo. Es apalancamiento civilizado — pero es apalancamiento.

2. La base de un PMCC. El uso más popular y probablemente el más sensato: compras el LEAPS y vendes calls cortas contra él, mes a mes. Las calls vendidas van amortizando ese extrínseco que tanto duele. Lo contamos entero, con números, en la guía del Poor Man's Covered Call.

3. Eficiencia de capital con un destino concreto. Liberar $6,512 solo tiene sentido si haces algo con ellos que rente más que el coste del LEAPS. Si van a quedarse en la cuenta parados, la tabla de arriba ya te ha dicho el resultado: pierdes $256. El LEAPS no es gratis porque libere capital; es rentable si el capital liberado trabaja.

4. Cuando quieres el suelo. Si la put embebida es algo que querías, la estás comprando de la forma más limpia posible: un solo contrato, sin renovaciones, sin franquicias que se reinician, con protección continua durante dos años.

#Riesgos que casi nadie menciona

  • Asignación temprana por dividendo. Si tienes una call corta muy dentro del dinero (por ejemplo en un PMCC), te la pueden ejercer justo antes de la fecha ex-dividendo. No es mala suerte: es aritmética, y el de enfrente la sabe hacer. Es exactamente el mecanismo que arruinó el «arbitraje sin riesgo» del caso de 1R0NYMAN.
  • Horquillas anchas. Los LEAPS son mucho menos líquidos que los vencimientos cercanos. Una horquilla de $0.50 en un contrato de $34.88 es un 1.4 % de peaje solo por entrar. Órdenes límite, siempre — a mercado, nunca.
  • Vega, otra vez. Es la griega dominante a dos años. Si compras con IV alta, tienes al mercado en contra aunque aciertes la dirección.
  • Sin dividendos, sin voto. No eres accionista. En una empresa con dividendo alto, esto no es un detalle: son los $2.96 de la tabla.
  • Fiscalidad. En EE. UU., mantener más de 12 meses da tratamiento de largo plazo — una de las pocas ventajas reales de los LEAPS. En España y Latinoamérica las reglas son otras: no traslades sin más lo que oigas en vídeos estadounidenses.

#Ventajas y desventajas, sin adornos

A favor:

  • Un tercio del capital para casi la misma exposición: $3,487.64 frente a $10,000, delta 0.86.
  • Riesgo definido y sin llamadas de margen, a diferencia de apalancarse con crédito del bróker.
  • Theta baja: céntimos al día, no dólares. El tiempo pasa despacio.
  • Suelo incluido: llevas una put dentro, y por debajo del strike dejas de perder.
  • Cobertura sin franquicias mensuales: una sola pieza, dos años, sin renovar.
  • Base ideal para un PMCC: las calls cortas amortizan el extrínseco.

En contra:

  • Tiene fecha de caducidad: el escenario «cae y se recupera tarde» te da −100 % mientras el accionista gana dinero. Es el riesgo dominante y no se puede cubrir.
  • Pagas una put que quizá no quieres: $245 del extrínseco, incluidos por diseño.
  • Sin dividendos: −$2.96 por acción, dos años.
  • Breakeven por encima del precio actual: +4.9 % en dos años solo para empatar.
  • Vega alta: puedes perder con la acción quieta si la IV baja.
  • Delta < 1: capturas el 86 % de la subida, no el 100 %.
  • Menos líquido: horquillas anchas, entrar y salir cuesta.

#Reglas para operarlos con la cabeza

  • Ve muy dentro del dinero. Delta 0.80-0.90. El extrínseco es lo único que pagas: el ATM cuesta cuatro veces más de aire y necesita un +17 % para empatar.
  • Descompón el extrínseco antes de comprar. ¿Cuánto es financiación, cuánto dividendos, cuánto la put? Si no quieres la put, quizá no quieres el LEAPS.
  • Mira el IV rank, no solo el precio. A dos años mandas en vega. Comprar con IV alta es comprar caro aunque el strike parezca una ganga.
  • Ten un plan para el capital liberado. Si se queda parado, el LEAPS te está costando dinero sin darte nada a cambio.
  • Renueva antes de los últimos 9-12 meses. La theta despierta al final. Un LEAPS deja de ser un LEAPS cuando le queda medio año: se convierte en una opción normal, con todos sus defectos.
  • Dimensiona por el −100 %. Es un resultado probable, no remoto: basta con que la acción esté bajo el strike el día equivocado.
  • No lo llames inversión a largo plazo. Es apalancamiento con cuenta atrás. Llamarlo por su nombre es lo que te hace dimensionarlo bien.

#Cómo lo llevas en Bitacora.trade

Un LEAPS tiene un problema de seguimiento que se agrava justo por lo que lo hace atractivo: dura años. En ese tiempo vas a vender calls contra él, quizá rolarlo, quizá ajustar el strike — y al final tendrás una docena de líneas sueltas en el extracto del bróker que no responden a la única pregunta que importa: ¿esta posición ha ido mejor o peor que haber comprado las acciones y punto?

Bitacora.trade importa las operaciones automáticamente desde tu bróker (IBKR, Tastytrade, Tradier, Schwab…) y te deja agrupar el LEAPS y todas las calls vendidas contra él como una sola estructura, con su coste real, su breakeven actualizado y su P&L acumulado a lo largo de los años. El visualizador de estrategias te dibuja el perfil completo antes de pagar el extrínseco, y en la cadena de opciones tienes la delta y la IV de cada strike para elegir con criterio en vez de por corazonada. Porque la comparación que decide si los LEAPS son para ti no es contra cero: es contra haber comprado las acciones — y esa cuenta hay que llevarla durante dos años.

#Fuentes y referencias

Aviso: este contenido es educativo y no constituye asesoramiento financiero. Operar con opciones conlleva riesgo de pérdida; haz siempre tu propio análisis.

Un LEAPS no se juzga contra cero: se juzga contra haber comprado las acciones. Importa tus operaciones, agrupa el LEAPS con las calls que vendas contra él y lleva esa cuenta durante los dos años: prueba Bitacora.trade 30 días gratis, sin tarjeta.

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